La mejor solución para acercar a las empresas a este objetivo común.
La producción de energía de l’empresa será más limpia, circular y eficiente.
Permite una descarbonización de la producción de la empresa y reduce las emisiones de CO2.
Los kWh que genera la instalación no se consumen de la red eléctrica, con la consecuente reducción del consumo eléctrico de la empresa. Esto permite reducir los excesos de potencia y optar por una reducción de la potencia contratada.
Aumenta la competitividad y mejora la imagen de la empresa.
Cumplimiento con normativas ambientales: en algunas regiones, las regulaciones exigen o incentivan el uso de energías renovables y previenen sanciones.

La tecnología solar fotovoltaica ofrece la mejor solución de ahorro energético para las empresas.
Permite autogenerar una parte importante del total de la energía eléctrica necesaria para su proceso productivo, reducir significativamente los costes y aumentar su competitividad.
Su periodo de amortización reducido hace que se trate de una inversión muy atractiva y rentable.
Además, potenciará la imagen de empresa limpia, sostenible y comprometida con las necesidades medioambientales actuales.
Complementar las superficies de trabajo en altura con sistemas de líneas de vida y protección colectiva maximiza la seguridad del personal y optimiza el rendimiento de los trabajos.
Con nuestras protecciones colectivas, se puede transitar por cubiertas y zonas de instalación garantizando un punto de anclaje seguro durante todo el trayecto.
Nuestros productos ofrecen las garantías y certificaciones del mercado, y se pueden instalar de forma permanente o temporal en cualquier tipo de cubierta o perímetro.

Entendemos por autoconsumo industrial la producción de energía eléctrica que la empresa genera para consumo propio. Esto se consigue mediante la instalación de paneles solares ya sea en la cubierta, en la fachada, sobre terreno o en marquesinas.
En una instalación de autoconsumo solar se instalan paneles que convierten la luz del sol en electricidad a través de un proceso llamado efecto fotovoltaico. Esta electricidad se utiliza para alimentar los diferentes dispositivos y sistemas eléctricos de la empresa.
Los beneficios incluyen la reducción de costes energéticos a largo plazo, la independencia energética, la reducción de emisiones de gases con efecto invernadero y la posibilidad de obtener ingresos adicionales a través de la venta de excedentes energéticos.
Se pueden beneficiar empresas de varios sectores, como industrias manufactureras, centros logísticos, hoteles o centros comerciales, entre otros.
Cualquier empresa puede tener una instalación de autoconsumo en sus instalaciones, siempre que se cumpla con la legislación vigente y la normativa local.
Actualmente, está prohibido hacer instalaciones sobre cubiertas con amianto. En estos casos, nuestra recomendación es sustituir la cubierta actual y colocar los paneles sobre esta nueva cubierta, servicios que ofrece integralmente Innover.
Las instalaciones de autoconsumo requieren un mantenimiento mínimo que puede consistir en una revisión anual para asegurar el buen funcionamiento del sistema y, en algunos casos, una limpieza también anual de los paneles para garantizar la eficiencia y producción.
· Sin excedentes: La energía producida es únicamente para el autoconsumo. Para evitar verter excedentes a la red de distribución, se instala un modulador de cargas.
· Con excedentes: La instalación fotovoltaica suministra energía para el autoconsumo y, además, vierte la energía sobrante a la red de distribución para poder obtener un beneficio, ya sea mediante su venta o compartiendo la energía con consumidores cercanos.
Según el RD 244/2019, la energía excedentaria se puede evacuar a la red eléctrica, ya sea mediante la compensación o mediante la venta de los excedentes generados. Para instalaciones de hasta 100 kW nominales se podrá optar por ambas soluciones; para instalaciones de más de 100 kW nominales solo se podrá optar por la venta.
Aun así, la solución más eficiente y rentable a día de hoy consiste en incorporar baterías para almacenar esta energía y poder utilizarla en aquellos momentos en los que no se dispone de energía solar directamente o bien durante las horas en las que el precio de la energía es más elevado.
Las principales diferencias entre una y otra modalidad son las siguientes:
· La compensación de excedentes es automática y el descuento económico se refleja directamente en la factura mensual de la compañía eléctrica. Se valoran los kWh inyectados a la red a un precio acordado con la empresa comercializadora de energía.
· La venta de excedentes no es automática e implica tener que facturar mensualmente la energía inyectada a la red a precio de mercado en el momento en que se ha producido el excedente. Este importe tiene asociado un impuesto del 7% en concepto de generación de energía que se descuenta del precio total a percibir. Adicionalmente, se tiene que contratar el servicio de representación de mercado con la empresa comercializadora para que gestione la facturación anteriormente comentada y se tiene que modificar el objeto social de la empresa añadiendo el correspondiente CNAE de empresa productora de energía eléctrica.
Hay varias opciones de financiamiento, como la inversión directa, leasing, renting y contratos de compra de energía (PPA – Power Purchase Agreement).
Un PPA, o Acuerdo de Compra de Energía, es un contrato a largo plazo entre un productor de energía (generalmente una planta de energía renovable) y la empresa. En este acuerdo, el productor se compromete a suministrar energía al comprador a un precio fijo durante un periodo determinado. Los PPA son una herramienta clave en el financiamiento y el desarrollo de proyectos de energía renovable. A continuación, detallamos las principales ventajas:
· Estabilitat de Precios: Protege a la empresa contra la volatilidad de los precios de la energía en el mercado.
· Sostenibilidad: Ayuda a cumplir los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones de carbono.
· Previsibilidad: Permite una mejor planificación financiera a largo plazo a causa de los costes energéticos predictibles.