Reducen costes y emisiones
Mejoran la comodidad y autonomía para el conductor
Fomentan una infraestructura adaptable y eficiente en la movilidad eléctrica
Soportan una transición energética hacia una movilidad más limpia e inteligente

La movilidad eléctrica ya no es futuro, es presente. Disponer de cargadores de vehículos eléctricos es indispensable para garantizar una carga cómoda y eficiente, mejorando la experiencia de usuario y preparando cualquier espacio para la nueva movilidad sostenible.
Un cargador de vehículo eléctrico es un dispositivo que suministra electricidad al vehículo eléctrico o híbrido enchufable para poder cargar la batería de manera segura y eficiente.
Principalmente, existen 4 tipos de cargadores de vehículos eléctricos:
El tiempo que se necesita para cargar un vehículo eléctrico depende de la potencia del cargador y de la capacidad de la batería:
Sí. Es la manera más cómoda. Tan solo hace falta instalar un cargador doméstico con una línea dedicada y protecciones eléctricas adecuadas.
No siempre es necesario aumentar la potencia contratada. A menudo se puede gestionar con carga inteligente para evitar sobrecargas.
Sí, es totalmente seguro cargar un vehículo eléctrico siempre que el cargador sea homologado e instalado por un instalador autorizado. Los cargadores de vehículos eléctricos incorporan sistemas de seguridad y protección.
Los conectores más habituales que se utilizan para la recarga de vehículos eléctricos son:
Sí. Los cargadores y conectores están diseñados para ser resistentes a la intemperie y cumplir las normativas de seguridad.
Sí. Los cargadores de vehículos eléctricos pueden integrarse con paneles fotovoltaicos para aprovechar el autoconsumo y reducir los costes.
Sí. La normativa permite instalar cargadores de vehículos eléctricos con comunicación previa a la comunidad, asumiendo el coste de la instalación.
Una de las ventajas de los cargadores de vehículos eléctricos es que necesitan poco mantenimiento. Tan solo hace falta hacer revisiones básicas y mantener el punto limpio y en buen estado.
La carga del vehículo eléctrico se detiene automáticamente y se retoma cuando vuelve el suministro, esto no supone ningún daño para el vehículo.
Sí. Muchos cargadores permiten control remoto, programación horaria y monitoraje del consumo mediante apps para facilitar su uso.
Se puede instalar un cargador de vehículo eléctrico aunque no se disponga de instalación solar fotovoltaica. En este caso, la energía consumida por el cargador procederá directamente de la red eléctrica, lo que supondrá un coste asociado al consumo. En cambio, si se dispone de una instalación solar fotovoltaica, la recarga podrá alimentarse total o parcialmente con la energía generada por los paneles solares, reduciendo o incluso eliminando este coste según las condiciones de generación y consumo.